Veo la página en blanco y sonrío. Reviso las entradas anteriores y me entran ganas de corregir cuanto pueda, después recuerdo qué tan joven era y soy por lo que dejo que los errores permanezcan; como cuando estoy tan cerca de tener una nota perfecta en clases y por un error "tonto" le doy mi toque de humanidad a una hoja que con los años decreció en la valoración que le tengo.
Ahora tengo casi 22 años. Descubrí que la vida se trata de elegir distintos caminos, en diferentes transportes hacia lugares que pueden o no, tener un regreso; también que tendrás que sentarte al lado de personas que escupen larvas al hablar y con orgullo te indican en qué estado de madurez se encuentra el parásito; a veces puede venir alguien que huela a vainilla con tanta insistencia que termine siendo una esencia no natural que trata de encubrir sus delitos y...como no todo es tan terrible, existe la posibilidad de que al menos la ventana ofrezca una vista lo suficientemente llamativa para que no quites los ojos de ahí.Pese a que dejé atrás esa adolescencia que me caracterizó de inmadura y llorona, quedan estragos que admiro y fragmentos que no quiero dejar ir; sigo atada a un montón de cosas que con casi 22 años, me niego a dejar. Aún cuando la gente me señala que eso no es propio de mi edad. ¿Acaso es correspondiente del humano saber qué es apropiado y qué no lo es con la vida que sostiene entre sus manos? ¡Cómo decir sobre lo que podría ser apropiado o no para la vida de alguien ajeno!
En fin. Esta bienvenida debería ser más de:"he logrado esto y aquello", con florecillas tirándose por ahí para celebrar —más vale no ensuciar el piso con papeles—. Pero no soy una persona a la que le chifle jactarse de lo que ha hecho, esa clase de méritos terminan siendo pasajeros y no definen quién eres. Además, he perdido lo necesario para permanecer de luto por al menos un buen tiempo... ¡Un momento!, que no han habido muertes —si de personas hablamos—. Habla la chica de casi 22 años siendo inmadura y llorona.
He regresado.
Ojalá me anime a escribir más para mí misma.
Good Day
domingo, 28 de febrero de 2016
lunes, 31 de diciembre de 2012
Good Year
Demos una mirada a este año. Estoy a menos de media hora de que comience otro nuevo y a decir verdad no es como si le diera importancia a las fechas. Podría extenderme contando sobre mi mala experiencia en mi último cumpleaños, pero sólo se resumirá en eso: una mala experiencia que dejará de darle dramatización y sentimentalismo a veces innecesario a ciertos días..
En fin... mirando hacia atrás puedo darme cuenta las cosas que pueden suceder en un año. Recuerdo cómo inició incluso, fue un dos de enero cuando me enojé con mi madre algunos días... bueno, no es que sólo me ocurran cosas malas, también descubrí en ese mismo mes que podía escribir. Fue en febrero cuando se me declaró una persona pasajera pero que aún guarda sonrisas en mí. Fue en marzo cuando descubrí la ternura de criaturas torpes esperando a ser protegidas, el nacimiento de unos conejitos.En abril cuando comencé a tomar en cuenta las responsabilidades mezcladas con sueños e ilusiones. Mayo fue un mes poco amable. Conocí otro tipo de sentimientos, alegrías y pesares en junio. Julio marcó ser más allegada a algunas personas sin verles. La inspiración y motivación reinaron en agosto. Septiembre me puso a pruebas y presiones. Pasó desapercibido el siguiente mes. Comencé a enfocarme y pensar en el futuro en Noviembre. Diciembre ha sido un descanso, hasta el último día de hoy.
Sé que el 2013 lo iniciaré de forma floja, sólo espero lograr algunas cosas pendientes que rondan mi mente, mejorar en distintos aspectos y cambiar algunas malas costumbres.
Ya escucho algunos cohetes y seguro en poco los fuegos artificiales harán presencia. ¡Feliz año!
La idea de libros, trotar de nuevo y estudiar cavan un pequeño pozo de sueños.
En fin... mirando hacia atrás puedo darme cuenta las cosas que pueden suceder en un año. Recuerdo cómo inició incluso, fue un dos de enero cuando me enojé con mi madre algunos días... bueno, no es que sólo me ocurran cosas malas, también descubrí en ese mismo mes que podía escribir. Fue en febrero cuando se me declaró una persona pasajera pero que aún guarda sonrisas en mí. Fue en marzo cuando descubrí la ternura de criaturas torpes esperando a ser protegidas, el nacimiento de unos conejitos.En abril cuando comencé a tomar en cuenta las responsabilidades mezcladas con sueños e ilusiones. Mayo fue un mes poco amable. Conocí otro tipo de sentimientos, alegrías y pesares en junio. Julio marcó ser más allegada a algunas personas sin verles. La inspiración y motivación reinaron en agosto. Septiembre me puso a pruebas y presiones. Pasó desapercibido el siguiente mes. Comencé a enfocarme y pensar en el futuro en Noviembre. Diciembre ha sido un descanso, hasta el último día de hoy.
Sé que el 2013 lo iniciaré de forma floja, sólo espero lograr algunas cosas pendientes que rondan mi mente, mejorar en distintos aspectos y cambiar algunas malas costumbres.
Ya escucho algunos cohetes y seguro en poco los fuegos artificiales harán presencia. ¡Feliz año!
La idea de libros, trotar de nuevo y estudiar cavan un pequeño pozo de sueños.
jueves, 27 de diciembre de 2012
5 cm por segundo
—Hey...dicen que son cinco centímetros por segundo
—¿Eh?, ¿qué cosa?
—La velocidad a la que caen los pétalos de cerezo. Cinco centímetros por segundo.
Fue hace como tres años cuando vi por primera vez esa película, "Cinco centímetros por segundo". En un principio tuve mis conclusiones y teorías, encontrar el significado en esa hermosa animación. Ahora puedo decir con certeza que entiendo mejor ese significado. ¡Vaya cosas!... el día de hoy recordaría esa película que un día vi en el club de cinematografía cuando era una estudiante recién salida de secundaría y que buscaba pertenecer a algo. Quince años de edad. Esa fue la edad donde dibujé,pinté,conocí,dramaticé,me enamoré,me perdí,lloré,reí,huí,mentí y no es que ahora no lo haga, puedo decir con seguridad que en ese momento todo se hacia al doble. Era como si la adolescencia me sentara al máximo e hiciera el honor a la palabra clave: adolecer. Al menos el fruto de todo eso fue bueno, un fruto un poco maduro.
Bajé por las escaleras, algo estaba diciendo en ese momento distraída que no percibí que alguien detrás de mi se encontraría buscándome. Cuando pise los últimos escalones una mano se posó sobre mi hombro, de forma suave y por un corto tiempo. En cuestión de segundos me encontré deseando que no fuera una persona con la que solía concordar en ese sitio pero mis ojos se abrieron más, o al menos eso creo, cuando me di cuenta de quién se trataba. Tras preguntarme si venía con mi familia le preguntó a mi agradable compañía si podría llevarme diez minutos. Para mi gracia ella se negó, pensé que también había descubierto de quién se trataba e intentaba no provocarme alguna incómoda situación. Tras insistir bajando la cantidad a cinco minutos ella accedió.
Caminamos fuera del lugar, lo seguí automáticamente hasta llegar a unas escaleras, unas amplias escaleras. —¿Qué edad tienes ahora?—Dieciocho—contesté con naturalidad. Siempre me costaba recordar los años habían pasado desde que nací, así que a veces decía erróneamente otra cosa.
Caminamos fuera del lugar, lo seguí automáticamente hasta llegar a unas escaleras, unas amplias escaleras. —¿Qué edad tienes ahora?—Dieciocho—contesté con naturalidad. Siempre me costaba recordar los años habían pasado desde que nací, así que a veces decía erróneamente otra cosa.
—Ha pasado mucho tiempo—comentó demostrando sorpresa. —¿Tú estás en el seminario?—pregunté a pesar de saber la respuesta.
—Sí, llevo dos años ahí.
—Ha pasado mucho tiempo.
![]() |
| El cielo de ese momento. |
Hablamos de la forma más corta sobre nosotros, quizás el resumen más corto de la historia que yo había hecho. Escuchar sobre sus planes, contarle de los míos; escuchar sus disculpas, dar las mías; escuchar problemas pasados, exponerle los míos. Nos dedicamos prácticamente a hablar del pasado, presente y futuro. Sentía que era una extraña coincidencia, una escena de una película o bien, simplemente un reencuentro.
No supe después qué decirle, había mucho de qué hablar y a la vez no, además que me estaban esperando. Nos esperaban a ambos. Fue por mi cuenta que sugerí terminar la plática, los cinco minutos prometidos se habían convertido en quince o un poco más.
Fuimos de regreso hablando en el trayecto. Al entrar supuse que un adiós bastaba, no esperaba que se despidiera besando mi mejilla, algo totalmente normal pero que me tomó por sorpresa.
—안녕히 계세요—dije pícaramente. Quería ver su expresión.
—¿Qué?
—Estoy aprendiendo coreano—respondí como si asumiera que el debería saber que me despedía en dicho idioma.
—Qué bien—sonrió con aprobación.
Ahora me pregunto la razón de usar una despedida con formalidad, me pregunto si las cosas estaban planeadas, me pregunto si será la última vez que lo vea.
Los pétalos de los árboles del cerezo pueden venir del mismo árbol y caer juntos, pero poco a poco se van separando. La distancia puede incluso a llegar a poner en lugares opuestos dichos pétalos. La caída, el viento y otras cosas pueden influir en ello. Así sucede con las personas.
Hoy un viento con aire divino quizás sopló.
¿Qué misión me espera ahora?, el tren sigue avanzando. Parece un viaje favorable , aunque por eso mismo temo, tal vez sólo deba dejar de ser impaciente. ¡Tendré un buen día hoy!
domingo, 25 de noviembre de 2012
El monstruo que creamos
La voz estruendosa en la sala hizo levantarme, al parecer había una especie de tema importante proveniente de mi nada reservada tía. En un principio pensé que discutían, pero tras asomarme un poco hacia el pasillo que dirigía a las escaleras me di cuenta que sólo era una conversación con mi madre. "Hoy no", pensé y me devolví a la cama. Una fuerza especial, quizás una parte desconocida de mi me hizo levantar e ir a ducharme.
Fue cuestión de una hora aproximadamente para que me encontrara arriba del camión, reflexionando que iba a ser el día que tanto esperaba, que tanto temía, que me estaba provocando una notoria sensación de querer devolverlo todo, nauseas por los nervios o bien por no haber desayunado. Tal vez todo junto. Me enfoqué en mirar a las personas, dos mujeres sentadas asientos más adelante del mio y una niña del otro lado y también adelante que volteaba a mirar atrás casi todo el tiempo, iba acompañada de su madre. En la misma fila había un hombre que recién se había subido apenas yo lo hice unos cuantos minutos después y atrás creí que habían jóvenes de mi edad o un poco mayores. Y así fueron subiendo personas y bajando. En mi interior deseaba que subiera de esos músicos con guitarra que tras pedir permiso comenzaban a cantar alguna canción romántica y al final pedían lo que gustaras cooperar, quería relajarme.
Bajé un poco atontada y como por arte de magia cruce rápidamente las calles, siempre me costaba mucho tiempo por los carros que venían uno tras otro sin detenerse o bien, sin unos segundos de descanso para las calle con vida de actividad sobre ella.
Continué el camino que ya conocía y comencé a meditar para tranquilizarme. Tras identificarme al llegar al "temible" lugar pensé que al menos ya sólo me faltaban tres cuartos, según mi esquema de logros, para acabar esa tortura mental. Tres cuartos que ocurrirían en quizás unos segundos. Tuve impulsos de ideas y hasta mandé un mensaje a una persona desconocida con la que por curiosidades de la vida tenía una especie de lazo problemático y gracioso desde un punto de vista neutral. Cuando observé que los estudiantes salían del aula creí que si me regresaba iba a estar decepcionada de mi misma y durante ese momento recibí la respuesta, en milésimas de segundos pensé que era buena señal el recibir algo positivo y sin dudar más golpee sin mucha fuerza la puerta, la empujé y dirigí mi vista a la maestra que se encontraba apaciblemente sentada.
—Maestra, ¿todavía me recuerda?—pregunté, era una forma de saludo que escondía una especie de excusa a mi ausencia.
—Claro que sí.
Y eso fue el trayecto de cómo vencí al monstruo que creé en mi. A veces las personas le damos una importancia mayor a los problemas y preocupaciones. Yo había creado mis propias ideas aterradoras de lo que sería una simple plática de menos de un minuto a alguien que probablemente no volvería a ver después de una semana.
Me reí a mis adentros y sentí un confortante alivio después de todo. Comencé a pensar que cada quien tenía temores a enfrentar ocasionados por sí mismos y podía quedarse estancada en las dudas y miedos, deprimiéndose en un aire de putrefacción. Días, semanas, meses... no sé que hubiera pasado de ser años, sin duda la diferencia que cambia a veces la vida de las personas son los deseos. Mi deseo de "basta de no hacer nada" me despertó, observaba como todos se movían alrededor de mi mientras yo me limitaba a observar.
Aún temo por los resultados pero sin duda hice un gran cambio conmigo, creo que necesito hacer cosas que me impresionen a mi misma; se siente bien el hecho de que halaguen algo tuyo, admiren o comenten algo positivo... pero también es necesario sorprenderse a sí mismo, porque hay muchas cosas posibles que son frenadas por nuestra propia decisión al no aventurarse.
Así me bajé del tren. Me encontraba en un clima frío que hacía temblar mi cuerpo, tenía la idea que podría quedarme allí un buen momento... pero el tren estaría esperando. Sólo tenía que terminar mi misión.
![]() |
| Una especie de broma personal, cortesía de un grupo que me gusta. |
martes, 20 de noviembre de 2012
안녕하세요! Hello!~
Hay días buenos y días malos, he notado que normalmente se le da más importancia a los días malos, a la negatividad. Por ello he comenzado a motivarme para llevar una vida más positiva y por ende, más alegre.
Me han venido muchos proyectos en mente acompañado de ilusiones, son cosas que se sienten rara vez en mi. Soy la clase de persona que cuando se aburre o tiene complicaciones suele abandonarlo todo, pero ahora estoy en mi intento de cambiar eso. Me bajaré del tren, comenzaré a activar mi mente, a tener oportunidades y ser más responsable.
Fue un momento de nostalgia cuando recordé amistades que ahora más bien parecen extraños y fue cuando observé cómo habían crecido, en el ámbito familiar, espiritual, económico, escolar... Entonces me dije, "Basta de no hacer nada"; literalmente hago nada, los días se han vuelto rutinarios y sólo el estrés me acompaña recordándome todas aquellas cosas pendientes.
Aprender, aprender y aprender más, son las principales cosas importantes ahora. Tengo una guitarra que debo desempolvar, he retomado la idea autodidacta de aprender idiomas, a pesar de un corto tiempo necesito librarme de los números que frenan mis oportunidades y necesito ser estricta para aprender a quererme cada día un poco más. Funcionará, funcionará si me esfuerzo.
Un día quiero sentirme completa y tener un verdadero respiro sin preocupaciones o desilusiones, sin miedos o autoengaños.
Un día quiero sentirme completa y tener un verdadero respiro sin preocupaciones o desilusiones, sin miedos o autoengaños.
"A miracle is just hard work by another name, 기적은 노력의 또 다른 이름이다.".
jueves, 15 de noviembre de 2012
¿Gentileza o estupidez?
A veces me pregunto por la gente desconsiderada. Desconsiderada del tiempo, de los sentimientos, de los problemas, situaciones y demás. Siento que mi entorno se encuentra con personas así; generalmente pienso en problemas que puedo causar a alguien al pedir un favor, razono sobre la situación en que pueda estar viviendo para contestarme de alguna forma y trato de hacer lo que según yo "harían por mi". Es en vano, se olvidan que tu tienes tus propios planes y pensamientos, abusan de ello incluso... consientes o no, lo hacen. ¿Qué nunca reflexionan sobre lo que hacen ellos mismos o los demás?, supongo que somos pocas las personas que razonamos sobre ello.
Cuando tengo errores o problemas normalmente me tomo un momento en aceptarlo y pensar cómo solucionarlo. Creo que nadie se toma el tiempo de pensar "Hizo esto por mi", "Me está dando de su tiempo". Me estoy amargando con ideas de ese tipo ya que al parecer tengo muchas expectativas sobre los demás. Antes era diferente, no me daba cuenta de esas desconsideraciones y abusos, pero algún día llega el momento en que notas que algo extraño vives. A esta clase de cosas le llamo poner los pies en la Tierra, observar la realidad en su más puro sentido.
Un día más que no he bajado del tren, tengo aún cobardía de tomar mis obligaciones y lo peor es que hoy me lo recordaron. Es un poco cansado molestarse y ser herida por comentarios que son innecesarios en la mente.
Ahora mismo tengo algunos deseos. Me gustaría comenzar ya mi estudio en Medicina Veterinaria, cada día me convenzo de que es lo que quiero; quisiera entrar a clases de canto, es una especie de talento que no ha sido pulido; mejorar mi inglés, siento un poco de presión por aprenderlo pronto y al menos dominar una conversación básica; tener un día sin tantas preocupaciones, que sea lo de una vida normal, tareas y cosas por el estilo; quisiera conocer a alguien que me acepte y quiera, que conozca todo sobre mi y haya transparencia en nuestra relación. Lo último creo que es muy difícil. Fue hace alrededor de cuatro años cuando conocí una persona con quien podía ser totalmente yo, sin preocuparme por quedar bien o mal, con mi carácter molesto, triste, alegre e infantil, conociendo mis secretos, preocupaciones y profundizándonos sobre todo tipo de temas. Lamentablemente en ese tiempo era muy joven, y me excuso con eso porque recordando esa temporada era demasiado inmadura y hasta desesperante a veces, creo que ni yo misma me soportaría en esa época. Esa persona ahora está en un seminario y me temo que con una mala imagen de mi, me gustaría encontrarle de nuevo para que simplemente vea cuánto he crecido y que sigo con mis tonterías, pero que he cambiado. Realmente quisiera una amistad así con alguien.

Hoy hace unos minutos me encontraba muy exaltada y pude comprobar como la música tiene efectos maravillosos para tranquilizar. También tuvo que ver el vídeo, la letra, todo en conjunto. Don't hate me de Epik High me encantó, sin duda es un poco dramático al pensar "todo mundo me odia", pero lo veo como esa especie de desconsideración y molestias que he sentido últimamente, así que me identifiqué.
martes, 13 de noviembre de 2012
Muchas palabras y poco tiempo
Son las tres de la mañana, tres de la mañana y sigo despierta. A decir verdad tengo un muy mal hábito de dormir, en realidad duermo en la mañana algunas horas. Necesito organizarme... necesito organizar todo, al menos lo he hecho lentamente pero debería apresurarme. Secretos, tensiones, ilusiones, y muchas cosas pasan por mi mente. Necesito activarme. He estado observando que soy una persona muy cobarde, es raro cuando uno se analiza así mismo, pero de esas veces en que te analizas "seriamente"; una especie de tren me lleva, observo la ventana donde veo miles de cosas pasar, se detiene algunas veces y yo dudo en bajar, así es día tras día... necesito bajar del tren y cumplir con lo mío hasta que llegué a la siguiente parada. Oportunidades ahora es la palabra clave, quizás esté perdiendo algunas, al menos estoy orgullosa de iniciar en algo nuevo. Normalmente dejo las cosas a medias... en realidad nunca me dedico tiempo a mi misma, creo que las palabras "entusiasmo" y "meta" quedan fuera de mi vocabulario lo cual es algo terrible, y viene acompañado de el miedo a crecer. Recuerdo los tiempos de tareas sencillas y el desvelarse dos veces al año, ahora el desvelarme es parte de mi rutina causada por la costumbre. A veces quisiera parar el tiempo pero sólo es en instantes, quisiera pronto escribir sobre haberme bajado del tren en esa parada, sólo necesito más valor, no comprendo por qué no llega y si sigo esperando quizás jamás lo haga. Hoy será un buen día, ese será mi pensamiento.
"Puedo yo, que aún soy inexperta, ¿convertirme en una adulta?".
Justo escucho Teacher de IU, me identifico de cierta manera. Ella tiene canciones que me hacen entrar a otro mundo y además sentirme comprendida en este.
키는 더 자라지 않는 것 같은데
시간은 자꾸만 재촉하네요
어른이 되기엔 아직 이른 절 날마다 보채요
표정없는 얼굴 축쳐진 어깨
많은 어른들의 힘겨운 저 모습이 혹시 제 모습이 될까봐
늘 겁이 났죠 어떻게 해야 좋을까요
Teacher 가르쳐줘요
서툴기만 한 저도 어른이 될까요
Teacher 가르쳐주세요
누구보다 행복하게 살래요
지금처럼 이렇게 말예요
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





