domingo, 28 de febrero de 2016

CHAT-SHIRE

Veo la página en blanco y sonrío. Reviso las entradas anteriores y me entran ganas de corregir cuanto pueda, después recuerdo qué tan joven era y soy por lo que dejo que los errores permanezcan; como cuando estoy tan cerca de tener una nota perfecta en clases y por un error "tonto" le doy mi toque de humanidad a una hoja que con los años decreció en la valoración que le tengo. 

Ahora tengo casi 22 años. Descubrí que la vida se trata de elegir distintos caminos, en diferentes transportes hacia lugares que pueden o no, tener un regreso; también que tendrás que sentarte al lado de personas que escupen larvas al hablar y con orgullo te indican en qué estado de madurez se encuentra el parásito; a veces puede venir alguien que huela a vainilla con tanta insistencia que termine siendo una esencia no natural que trata de encubrir sus delitos y...como no todo es tan terrible, existe la posibilidad de que al menos la ventana ofrezca una vista lo suficientemente llamativa para que no quites los ojos de ahí.Pese a que dejé atrás esa adolescencia que me caracterizó de inmadura y llorona, quedan estragos que admiro y fragmentos que no quiero dejar ir; sigo atada a un montón de cosas que con casi 22 años, me niego a dejar. Aún cuando la gente me señala que eso no es propio de mi edad. ¿Acaso es correspondiente del humano saber qué es apropiado y qué no lo es con la vida que sostiene entre sus manos? ¡Cómo decir sobre lo que podría ser apropiado o no para la vida de alguien ajeno!


En fin. Esta bienvenida debería ser más de:"he logrado esto y aquello", con florecillas tirándose por ahí para celebrar —más vale no ensuciar el piso con papeles—. Pero no soy una persona a la que le chifle jactarse de lo que ha hecho, esa clase de méritos  terminan siendo pasajeros y no definen quién eres. Además, he perdido lo necesario para permanecer de luto por al menos un buen tiempo... ¡Un momento!, que no han habido muertes —si de personas hablamos. Habla la chica de casi 22 años siendo inmadura y llorona. 


He regresado. 
Ojalá me anime a escribir más para mí misma.


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